






ANÓNIMO
2026-2027 / SECUNDARIA
Pocas novelas hay en la historia que retraten la situación social y política que las rodea de manera tan mordaz, lúcida e inteligente como lo hace el Lazarillo. La obra plasma, ante todo, el profundo desencanto de una época. Un desencanto que nos llega, eso si, impregnado de humor, a veces sutil, a veces afilado hasta el ensañamiento. De la mano de Lázaro de Tormes recorremos, con humor, una España gloriosa, imperial, magnífica, doliente, mísera y envilecida; en la que medran los ladrones y se hunden los honrados; en la que le decente es castigado y el sinvergüenza aplaudido.
Hoy, la visión demoledora del Lazarillo sigue siendo más pertinente que nunca. Una visión, además, que en hilo nos resulta atractiva, porque a pesar de la aparente desolación que pueda parecer que conlleva todo lo hasta ahora dicho, nada más lejos: el Lazarillo es una comedia ágil, fresca y desternillante. Una comedia gamberra y que no concede respiro, y que, cuando posa, da paso a la reflexión y al pensamiento crítico.
La verdad, el que nos conozca mínimamente sabe que poco más necesitamos para que llevar a la escena al Lazarillo se nos antoje imprescindible.
DRAMATURGIA Y DIRECCIÓN Sandro Cordero
INTÉRPRETES Laura Orduña / Enrique Dueñas/ Bea Canteli / Sandro Cordero
DISEÑO y REALIZACIÓN de VESTUARIO Azucena Rico
ESPACIO ESCÉNICO La maldita espiral
ESPACIO SONORO Mr. Wonder
ILUMINACIÓN Pancho V. Saro
REALIZACIÓN de ESCENOGRAFÍA y TÍTERES Miguel Ángel Infante
ATREZZO Nuria Trabanco
GRÁFICOS Catastrofeelingood
FOTOGRAFÍAS Áureo Gómez
AYUDANTE DE DIRECCIÓN Cristina Lorenzo
PRODUCCIÓN Begoña García



